Labouheyre

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Casa de Danièle en Labouheyre.

Llegamos a Labouheyre después de hacernos una idea de cómo se celebran las fiestas en Bayona y con nuestro coche recién salido del taller.

En esta ocasión no llegamos atraídos por la localidad en sí, si no por una amiga de la familia de Jaime de toda la vida, que se ofrece a abrirnos sus puertas por un par de días durante nuestro viaje. Y así es como Ana por fin pone cara a la famosa Danièle de la que tanto ha oído hablar.

DSC_0040 instantanea Danielle

Con nuestra anfitriona.

Danièle nos espera con los brazos abiertos y una sonrisa enorme, contenta de recibir en su casa a alguien de esa familia a la que le unen tantos recuerdos.

Después de una refrescante y reparadora ducha nos sorprende con una cena muy francesa (excepto por la hora, que ésta era más bien española): Rilletes, guisantes, magret de pato y diferentes quesos de postre. No hace falta decir nada más, ¿verdad? Disfrutamos como enanos de la comida mientras Danièle nos pregunta por nuestros planes de viaje y nos va proponiendo otras visitas (de esas que no vienen en las guías de viaje).

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“Nuestra” habitación.

A la mañana siguiente, después de un riquísimo desayuno de tostadas con mantequilla y mermeladas caseras nos disponemos a visitar Burdeos, de la que ya os hablaremos próximamente en otro post.

Y, obviamente, a nuestra vuelta a la casa, Danièle vuelve a deleitarnos con otra buenísima cena: Rillettes, piperrada con jamón cocido a la plancha y quesos, el postre estrella fancés.

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Un rincón del jardín.

Esa noche cenamos en su precioso jardín, que con tanto mimo cuida y desde donde contemplamos las estrellas a la perfección.

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Hortensias.

Al día siguiente, mientras el maletero de nuestro coche vuelve a llenarse con las mochilas y como despedida, nuestra perfecta anfitriona nos llena la “despensa” de más rillettes, patés, plátanos y, por supuesto, un par de baguettes, convirtiéndose, si no lo era ya, en nuestra madre francesa.

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4 comentarios en “Labouheyre

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